El mejor ejemplo de solidaridad entre países
El apoyo de Cuba en la lucha contra el ébola en África occidental; la experiencia de México en la diversificación de productos de maíz para mejorar la salud y la nutrición en Kenya; el conocimiento de estrategias para reducir el hambre que Colombia comparte con los países mesoamericanos; y las lecciones de Chile a los países del Caribe sobre el etiquetado de productos como medida para acabar con la obesidad.
Estos son solo algunos ejemplos que definen la cooperación Sur-Sur, una manifestación de solidaridad entre pueblos y países del sur que contribuye al bienestar de las poblaciones, su independencia colectiva y el logro de los objetivos de desarrollo acordados internacionalmente por un mejor futuro.
A medida que avanzamos hacia una recuperación de la pandemia, la cooperación Sur-Sur contribuye a romper el ciclo de pobreza, inestabilidad y desigualdades que la COVID-19 ha acentuado, al tiempo que promueve estrategias nacionales de desarrollo.
Dada la amenaza pospandémica, la crisis político-económica a causa de la guerra en Ucrania y el cambio climático, los países del Sur, con el apoyo de los socios, incluidos los países del Norte y otras partes interesadas, deben fortalecer estas políticas de colaboración entre países.
Para ello la ONU cuenta con la Oficina de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur (UNOSSC), agencia clave para promover y facilitar la cooperación Sur-Sur y triangular a nivel mundial.
La Oficina apoya a los países del Sur Global a combatir las secuelas sociales y económicas que todavía persisten a causa de la pandemia y promueve las iniciativas del Día de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur con el objetivo de concienciar a los ciudadanos del mundo sobre las iniciativas que toma la Organización dirigidas a que los países en desarrollo cooperen entre sí. Todo ello a la vez que se celebran los avances económicos, sociales y políticos de los últimos años en regiones y países del Sur.



